00Introducción: mucho más que un simple apodo
En la NBA, los nombres de las franquicias no son un simple capricho de marketing. Cada apodo encierra una historia: una migración, una comunidad de inmigrantes, un personaje literario o una tradición local que se ha convertido en parte esencial de la identidad del equipo. Para el aficionado que sigue la liga con pasión, conocer el origen de estos nombres añade una capa de significado que trasciende el marcador y conecta el deporte con la historia y la cultura de las ciudades que representan.
Este artículo se centra en tres de las franquicias más emblemáticas de la liga: Los Angeles Lakers, Boston Celtics y New York Knicks. Sus nombres, lejos de ser obvios, responden a contextos históricos muy concretos que merecen ser contados con detalle.
Lakers y Knicks conservan nombres heredados de etapas anteriores de su historia, mientras que Celtics mantiene una referencia cultural profundamente ligada a Boston.
01Los Angeles Lakers: lagos en medio del desierto californiano
Pocas cosas resultan tan contradictorias como el nombre de los Lakers. Si uno visita Los Ángeles, se encuentra con playas, freeways y el sol del sur de California, pero no con grandes lagos. ¿Cómo se explica, entonces, que el equipo se llame “Lakers”? La respuesta se encuentra a más de 3.000 kilómetros de distancia, en Minneapolis, Minnesota.
La franquicia nació en 1947 en Minneapolis, una región conocida como “la tierra de los 10.000 lagos” por la enorme cantidad de lagos naturales que salpican el estado de Minnesota. Para reflejar esa identidad geográfica, el equipo adoptó el nombre de “Lakers”, que en inglés significa “laguneros” o “habitantes de los lagos”. Curiosamente, antes de llegar a Minneapolis, la franquicia había existido brevemente como Detroit Gems, un nombre mucho menos memorable que el que adoptaría después.
Línea de tiempo · Lakers
Nace la franquicia en Minneapolis, Minnesota, bajo el nombre de Minneapolis Lakers.
Primer campeonato de la BAA/NBA. Minneapolis Lakers vence a Washington Capitols en las finales.
Segundo título consecutivo. Minneapolis Lakers derrota a Syracuse Nationals.
Tres campeonatos más, todos ante los New York Knicks. En total, cinco títulos en seis años (1949, 1950, 1952, 1953, 1954), con George Mikan como figura central y John Kundla como entrenador.
Bob Short traslada la franquicia a Los Ángeles. El nombre viaja con ella.
Con Wilt Chamberlain, termina la sequía de finales perdidas ante los Boston Celtics.
Los Minneapolis Lakers no tardaron en convertirse en una potencia. Liderados por el gigante George Mikan, conquistaron cinco campeonatos en seis años, incluyendo el primer título de la NBA en 1949. Sin embargo, tras el retiro de Mikan, el interés de los aficionados decayó y la asistencia al Minneapolis Auditorium cayó de forma notable. En 1960, el propietario Bob Short tomó una decisión arriesgada pero decisiva: trasladar la franquicia a Los Ángeles. Y con ella viajó también el nombre, aunque los lagos se quedaran atrás.
¿Por qué no cambiaron el nombre al mudarse? Por varias razones. En primer lugar, “Lakers” ya tenía un peso histórico como nombre de un equipo campeón, y renunciar a esa identidad habría supuesto perder un activo intangible valioso. En segundo lugar, la práctica de conservar el apodo original tras una reubicación era común en el deporte profesional estadounidense de la época. Y en tercer lugar, el nombre ya resonaba con fuerza: sonaba a grandeza, a tradición, a algo que valía la pena conservar.
Minnesota es conocida como “Land of 10,000 Lakes”. Aunque el número real supera los 11.800 lagos, la cifra redonda quedó en el imaginario colectivo y dio nombre a un equipo que hoy juega a 3.000 kilómetros de ellos.
Hoy, el nombre “Lakers” es inseparable de la imagen de Los Ángeles. Aunque geográficamente sea un anacronismo, se ha convertido en un símbolo de la franquicia. Quien desee lucir los colores púrpura y dorado puede encontrar una camiseta Lakers que rinde homenaje a esa historia única, uniendo el legado de Minneapolis con el brillo de Hollywood.
La ironía es que, durante décadas, los Lakers de Los Ángeles fueron el equipo perdedor de las finales frente a los Celtics de Boston. En los años 60, fueron derrotados en seis finales consecutivas por los Boston Celtics. La sequía terminó en 1972 con Wilt Chamberlain, y poco después llegaron los años dorados de los 80 con Magic Johnson, Kareem Abdul-Jabbar y James Worthy. El nombre “Lakers”, con su origen en los lagos de Minnesota, había viajado lo suficiente como para convertirse en sinónimo de campeonatos.
02Boston Celtics: el legado irlandés que vistió de verde a una ciudad
Si el nombre de los Lakers es geográfico, el de los Celtics es profundamente cultural y comunitario. Boston, una de las ciudades con mayor tradición irlandesa de Estados Unidos, encontró en el apodo “Celtics” una forma de honrar a esa comunidad que había llegado en masa durante el siglo XIX huyendo de la hambruna y buscando una vida mejor.
Walter Brown, primer propietario de los Boston Celtics y uno de los fundadores de la NBA, eligió el nombre en 1946 tras barajar otras alternativas como Unicorns o Whirlwinds. La decisión tuvo una doble inspiración. Por un lado, los Original Celtics, un equipo de baloncesto de Nueva York que había brillado en las décadas de 1920 y 1930 y que había dejado una huella imborrable en la historia del deporte. Por otro, la numerosa población irlandesa-estadounidense de Boston: según datos del US Census Bureau correspondientes a 2014, en el área metropolitana de Boston alrededor del 22% de la población declaró ascendencia irlandesa, uno de los porcentajes más altos del país.[reference:2]
“Los pondremos de verde y los llamaremos Boston Celtics.”
— Walter Brown, fundador de la franquicia
“Los pondremos de verde y los llamaremos Boston Celtics”, dijo Brown en su momento. Y así fue. El verde se convirtió en el color más icónico de la liga, y el duende Lucky the Leprechaun, con su sombrero de copa, su pipa y su trébol, se transformó en uno de los logotipos más reconocibles del deporte mundial.
El nombre “Celtics” hace referencia a los pueblos celtas, originarios de Europa central y occidental, que hoy se asocian principalmente con Irlanda, Escocia, Gales y la Bretaña francesa. Aunque en Estados Unidos el término se vincula casi automáticamente con el equipo de Boston, su significado original es mucho más amplio y antiguo.
Boston fue uno de los principales destinos de la inmigración irlandesa en Estados Unidos. A mediados del siglo XIX, la ciudad recibió a decenas de miles de irlandeses que huían de la Gran Hambruna, transformando para siempre su cultura, su política y su identidad.
La elección del nombre no estuvo exenta de escepticismo. Algunos advirtieron a Brown que ningún equipo con nombre irlandés había ganado nada en Boston. La historia se encargó de desmentirlo de la manera más contundente: los Celtics acumulan más campeonatos que cualquier otra franquicia en la historia de la NBA, con una dinastía en los años 60 liderada por Bill Russell que sigue siendo un referente absoluto en el deporte profesional.
La conexión entre el nombre y la ciudad es tan fuerte que incluso los presidentes de Estados Unidos con raíces irlandesas lo han celebrado. Joe Biden reveló que el nombre en clave que el Servicio Secreto utiliza para referirse a él es “Celtic”, precisamente por su origen irlandés. Ese gesto, aparentemente anecdótico, resume perfectamente lo que significa el apodo: una declaración de identidad que trasciende el baloncesto. Para el aficionado que quiera sentirse parte de esa tradición, una camiseta Celtics representa algo más que un equipo: representa una comunidad, una historia y un orgullo que se remonta a generaciones.
03New York Knicks: un nombre que nació de un libro y un pantalón
El nombre de los New York Knicks es, probablemente, el más curioso de los tres. A diferencia de los Lakers y los Celtics, no hace referencia a un lugar ni a una comunidad étnica, sino a un personaje literario y a una prenda de vestir. Su historia es un fascinante cruce entre la literatura satírica del siglo XIX y la herencia holandesa de la ciudad de Nueva York.
Todo comienza con Washington Irving, el célebre escritor estadounidense autor de “La leyenda de Sleepy Hollow”. En 1809, Irving publicó “A History of New York”, una sátira sobre la colonización holandesa de Nueva Ámsterdam, la futura Nueva York. El libro estaba narrado por un personaje ficticio llamado Diedrich Knickerbocker, un holandés imaginario que servía de guía a través de una historia que mezclaba hechos reales con fábulas.[reference:3]
El apellido “Knickerbocker” se convirtió rápidamente en un sinónimo de los descendientes de los colonos holandeses y, por extensión, de los neoyorquinos en general. La palabra también designaba un tipo de pantalón ajustado bajo la rodilla que usaban los colonizadores holandeses de Manhattan.[reference:4] Es decir, el término tenía una doble raíz: literaria, por el personaje de Irving, y práctica, por la vestimenta de los primeros pobladores.
El nombre “Knicks” proviene de un apellido inventado por un escritor en 1809, que a su vez se inspiraba en el tipo de pantalón que llevaban los primeros colonos holandeses de Manhattan. Pocos nombres deportivos tienen un origen tan literario.
El salto al mundo del deporte se produjo en 1845, cuando Alexander Cartwright fundó los New York Knickerbockers Base Ball Club, el equipo que sentó las bases del béisbol moderno. Cartwright era miembro de la Knickerbocker Engine Company No. 12, una compañía de bomberos de la ciudad, y bautizó al equipo en honor a esa institución.[reference:5]
Un siglo después, en 1946, Ned Irish, fundador de los Knicks y uno de los artífices de la creación de la NBA, recuperó el nombre para la nueva franquicia de baloncesto. El nombre completo era “New York Knickerbockers”, aunque los periodistas deportivos lo acortaron pronto a “Knicks”, y así quedó para siempre.[reference:6]
Durante los primeros años, el logotipo del equipo mostraba la figura de un Knickerbocker jugando al baloncesto, un diseño creado por el caricaturista Willard Mullin. Aunque ese logotipo fue reemplazado en 1963 y nunca regresó, el nombre “Knicks” sigue siendo un recordatorio de la herencia holandesa de Nueva York y de la figura literaria que ayudó a definir la identidad de la ciudad.
Para el aficionado que quiera llevar esa historia consigo, una camiseta New York Knicks conecta directamente con esa tradición que se remonta a los colonos holandeses, a Washington Irving y a los orígenes del deporte organizado en Estados Unidos.
04Los tres nombres, de un vistazo
| Equipo | Origen del nombre | Tipo de referencia | Año |
|---|---|---|---|
| Lakers | Los “10.000 lagos” de Minnesota | Geográfica | 1947 |
| Celtics | Comunidad irlandesa de Boston y los Original Celtics | Cultural y étnica | 1946 |
| Knicks | Diedrich Knickerbocker, de Washington Irving | Literaria y holandesa | 1946 |
05Más allá de los tres grandes: otros nombres con historias singulares
Aunque Lakers, Celtics y Knicks acaparan la atención por su peso histórico y su popularidad global, la NBA está llena de nombres con orígenes igualmente fascinantes. Muchos de ellos responden a patrones similares: referencias geográficas, homenajes a comunidades locales, tradiciones industriales o simplemente concursos de aficionados que dieron lugar a apodos inesperados.
- Los Houston Rockets, por ejemplo, no nacieron en Houston. La franquicia se fundó en San Diego en 1967, y el nombre “Rockets” hacía referencia al crecimiento vertiginoso de la ciudad, conocida entonces como “la ciudad en movimiento”. Cuando el equipo se mudó a Houston tres años después, el nombre encajó a la perfección con la ciudad de la NASA. Algo similar ocurre con los Utah Jazz, que conservaron su nombre musical a pesar de mudarse de Nueva Orleans, la cuna del jazz, a Salt Lake City.
- Los Philadelphia 76ers tomaron su nombre de la Declaración de Independencia, firmada en esa ciudad en 1776, un homenaje directo a la historia fundacional de Estados Unidos.
- Los Chicago Bulls eligieron su apodo por la tradición ganadera y cárnica de la ciudad, tras descartar opciones como “Matadors” o “Toreadors” que el propietario Dick Klein consideraba poco convincentes.
- Y los Toronto Raptors, fundados en 1995, deben su nombre a la fiebre por “Jurassic Park” que se vivía en ese momento: entre las opciones propuestas por los aficionados, los dinosaurios se impusieron a los Bobcats, Dragons o Scorpions.
Cada uno de estos nombres cuenta una historia. Algunos homenajean a la industria local, otros a la geografía, otros a la cultura popular del momento. En conjunto, forman un mosaico que refleja no solo la evolución de la NBA, sino también la historia de las ciudades que la conforman.
Conclusión: nombres que cuentan historias
Los Angeles Lakers, Boston Celtics y New York Knicks son mucho más que tres franquicias con una rica historia deportiva. Sus nombres son el resultado de circunstancias históricas concretas que, con el tiempo, se han convertido en parte inseparable de su identidad. Los Lakers llevan consigo el recuerdo de los lagos de Minnesota; los Celtics, el orgullo de la comunidad irlandesa de Boston; los Knicks, la herencia holandesa y literaria de Nueva York.
Para el aficionado que sigue la NBA con pasión, conocer estos orígenes añade una dimensión nueva a cada partido. El nombre en el pecho de la camiseta deja de ser un simple apodo y se convierte en un recordatorio de que el deporte, cuando se entrelaza con la historia y la cultura, adquiere un significado mucho más profundo.
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