Para el fanático del baloncesto: ¿Alguna vez te has preguntado por qué los Washington Wizards pueden perder 60 partidos y al año siguiente seguir en la misma división? Mientras en la Premier League el descenso es un drama existencial, en la NBA todos los años compiten los mismos 30 equipos. Descubre por qué este modelo es la columna vertebral del baloncesto profesional estadounidense.
¿Qué es una liga cerrada? El modelo de franquicias
La NBA es una liga cerrada estructurada bajo un modelo de franquicias. Esto significa que los equipos son miembros permanentes de la competición: una vez que una franquicia entra en la NBA, no puede salir por motivos deportivos. Desde la temporada 2004-05, la liga está conformada por 30 equipos divididos en dos conferencias, Este y Oeste.
El acceso a la NBA no se gana en la cancha, sino que se produce exclusivamente mediante la compra de una franquicia de expansión. Y no es precisamente barato: se estima que la próxima expansión de la NBA, que podría añadir equipos en Las Vegas y Seattle, exigiría tasas de entrada de entre 7.000 y 10.000 millones de dólares por franquicia. Este es el principal motivo por el que los dueños jamás votarían a favor de un sistema con descensos.
Adam Silver (Comisionado NBA): “Un sistema de ascensos y descensos rompería nuestro modelo de negocio. No estamos en el negocio de la incertidumbre existencial, sino en el de la estabilidad y el espectáculo a largo plazo”.
¿Por qué no hay ascensos ni descensos? Razones clave
1. Razones financieras: el dinero manda
La barrera más importante para implantar ascensos y descensos en EE.UU. no es cultural, sino financiera. Las ligas deportivas estadounidenses están construidas alrededor de la propiedad de franquicias. Los equipos no son solo competidores; son activos empresariales que valen miles de millones de dólares. Amenazar con el descenso es amenazar el valor de esos activos.
En una liga cerrada, los equipos pueden perder temporada tras temporada y seguir cobrando ingresos televisivos nacionales, reparto de ingresos y manteniendo el valor de su franquicia. No hay amenaza existencial por ser malo. Esto proporciona una estabilidad financiera que permite a los propietarios invertir a largo plazo en infraestructuras, estadios y desarrollo de marca.
2. El Draft como mecanismo de equilibrio
A falta de ascensos y descensos, la NBA utiliza el Draft como su principal herramienta para mantener la competitividad y el equilibrio entre franquicias. Los equipos con peor récord obtienen las mejores posiciones de elección, lo que les permite acceder al talento más prometedor procedente de la universidad o de ligas internacionales.
La lotería del Draft determina el orden de los primeros 14 picks, reservados para los equipos que no se clasificaron para los playoffs. Este sistema está diseñado para que los equipos más débiles tengan la oportunidad de reconstruirse y volver a ser competitivos.
Jorge Garbajosa (Presidente FIBA Europa): “La NBA es cerrada en cuanto a que no hay ascensos y descensos, sí, pero probablemente sea la más abierta porque en dos años un equipo perdedor puede ser finalista”.
3. Reparto de ingresos y salary cap
La NBA cuenta con mecanismos adicionales para garantizar la igualdad competitiva:
- Salary cap (límite salarial): Para la temporada 2025-26, el tope salarial es de 154,6 millones de dólares. Esto impide que los equipos más ricos acaparen todo el talento.
- Revenue sharing (reparto de ingresos): Los ingresos se distribuyen de forma centralizada entre todas las franquicias.
- Luxury tax (impuesto de lujo): Penaliza a los equipos que superan ciertos límites de gasto.
Comparativa: Modelo NBA vs. Modelo Europeo
| Característica | NBA (EE.UU.) | Fútbol Europeo |
|---|---|---|
| Estructura | Liga Cerrada (30 franquicias fijas) | Pirámide Abierta (Ascensos/Descensos) |
| Castigo por quedar último | ✅ Premio: Mejor pick del Draft | ❌ Castigo: Descenso de categoría |
| Control económico | Salary cap estricto + Reparto centralizado | Sin tope salarial (dominio de grandes inversores) |
| Objetivo principal | Estabilidad financiera y espectáculo | Meritocracia deportiva pura |
| Riesgo de desaparición | Casi nulo (protegidos por la liga) | Alto (ruina financiera tras el descenso) |
El problema del tanking: la cara oscura
Una liga sin descensos tiene un efecto secundario controvertido: el tanking. Esta práctica consiste en que algunos equipos pierden partidos deliberadamente o debilitan su plantilla para acabar con peor balance y tener más opciones de elegir alto en el Draft. En una liga sin descensos, las peores franquicias pueden recibir como premio una elección alta del Draft, lo que crea una lógica peligrosa: competir menos hoy para intentar ganar más mañana.
El Tanking en cifras: Más de 8 equipos han sido señalados por rebajar su nivel competitivo en distintos tramos de la temporada 2025-26. El problema no es solo deportivo; afecta al espectáculo, a la credibilidad de la temporada regular y a los aficionados que pagan por ver partidos.
La respuesta de la NBA: nuevas normas anti-tanking ("3-2-1 Lottery")
Para combatir esta práctica, la Junta de Gobernadores de la NBA aprobó en mayo de 2026 un nuevo sistema de lotería del Draft conocido como “3-2-1 Lottery”, que entrará en vigor a partir de la temporada 2026-27. Las principales novedades son:
- La lotería se expande de 14 a 16 equipos.
- Las probabilidades se aplanan entre todos los equipos que no clasifican a playoffs.
- Los tres peores equipos entran en una “zona de descenso” (draft relegation) y pierden una bola en la lotería.
La votación fue aprobada por 29 votos a favor y 1 en contra, con los Memphis Grizzlies como único equipo disidente.
NBA vs. Fútbol Europeo: Dos modelos enfrentados
El modelo europeo: la pirámide abierta
En el fútbol europeo y en muchas ligas de baloncesto del viejo continente, el sistema de ascensos y descensos es la norma. Los equipos compiten no solo por ganar títulos, sino por no perder la categoría. Este modelo, basado en una estructura piramidal, crea volatilidad, dramatismo y la posibilidad de que incluso los clubes más pequeños puedan alcanzar algún día la élite. Sin embargo, también genera una desigualdad crónica. Los mismos clubes dominan año tras año, y la distancia económica entre los grandes y el resto se ha convertido en un abismo.
El modelo americano: la liga como producto
En contraste, la NBA concibe la competición como un producto global. Los propietarios controlan el producto, reparten ingresos de forma centralizada y aseguran la presencia permanente de las marcas más potentes. El objetivo no es la meritocracia pura, sino la sostenibilidad económica y el entretenimiento.
¿Qué modelo es mejor? No hay una respuesta única. El sistema europeo premia el mérito deportivo y mantiene el interés en la parte baja de la tabla hasta el final. El sistema americano garantiza estabilidad y, gracias al draft y al salary cap, mantiene un equilibrio competitivo que ha permitido 7 campeones diferentes en las últimas 7 temporadas.
La G League: ¿una segunda división sin ascenso?
La NBA cuenta con una liga de desarrollo, la NBA G League, que actualmente tiene 31 equipos. De ellos, 30 mantienen una afiliación directa con una franquicia de la NBA. Sin embargo, no funciona como una segunda división con ascensos: es simplemente un sistema de desarrollo para jugadores y entrenadores. El propio Adam Silver ha señalado que los equipos de la G League no estarían preparados para competir en la NBA.
Expansión: la única forma de entrar
La única manera de que un nuevo equipo entre en la NBA es mediante la expansión de la liga. La NBA no se ha expandido desde 2004, pero todo apunta a que pronto añadirá dos nuevas franquicias en Las Vegas y Seattle, que podrían comenzar a competir en la temporada 2028-29. La Junta de Gobernadores de la NBA votó en marzo de 2026 para explorar formalmente la expansión a estas dos ciudades.
Dato clave: Se espera que las tasas de expansión para Las Vegas y Seattle alcancen cifras astronómicas, superando los $8.000 millones por franquicia. El factor determinante será, previsiblemente, el dinero.
¿Podría la NBA adoptar ascensos y descensos en el futuro?
Es altamente improbable. Como explica el economista deportivo Stefan Szymanski, “el descenso es una propuesta que genera pérdidas y los propietarios no votarán a favor de ella”. Ningún grupo de propietarios aceptaría voluntariamente un sistema donde una mala temporada pudiera borrar una parte significativa del valor de su franquicia.
Sin embargo, la NBA está experimentando con modelos híbridos en sus planes de expansión a Europa. La liga planea crear una competición en el viejo continente con 16 equipos, donde 12 tendrían plaza permanente y cuatro entrarían y saldrían en función de los resultados.
Conclusión
La NBA no tiene ascensos ni descensos porque es una liga cerrada de franquicias diseñada para maximizar la estabilidad financiera y el espectáculo. En lugar de castigar a los perdedores con el descenso, los premia con las mejores elecciones del Draft, creando un ciclo de reconstrucción y competitividad que ha demostrado ser enormemente exitoso.
El sistema tiene sus defectos —el tanking es el más evidente— pero la NBA está tomando medidas para corregirlos. Mientras tanto, el modelo de liga cerrada sigue siendo la columna vertebral del baloncesto profesional estadounidense y un ejemplo para otras ligas deportivas en todo el mundo.
Para los aficionados: Esto significa que cada temporada los mismos 30 equipos compiten, pero también que cualquier franquicia, por muy mal que esté, tiene esperanza. Con un par de buenas elecciones de draft y decisiones acertadas, un equipo puede pasar de ser el peor de la liga a contender por el anillo en cuestión de años. Y eso es lo que hace grande a la NBA!





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